Acostumbrados a la Normalidad
La técnica del Salami:
"Esta modalidad de fraude es la más sencilla de realizar y la más difícil de descubrir, especialmente si se trata de empresas que procesan enormes cantidades de transacciones.
El procedimiento consiste en introducir o modificar unas pocas instrucciones en los programas para reducir sistemáticamente en unos céntimos las cuentas corrientes, saldos, intereses, nóminas, etc. transfiriendolos a una cuenta corriente, proveedor ficticio, con nombre supuesto y que controla el defraudador.
La razón por la que es tan difícil descubrir este tipo de fraude se debe a que las cuentas, o el importe total de la nómina, siguen estando cuadrados, por lo que no se produce ninguna señal de alarma que pueda indicar lo que esta sucediendo."
Vives acostumbrados a la normalidad. Rutina, rutina y más rutina. Te levantas, orinas y desayunas. Te aseas y te vistes, sales de casa a repetir el día de ayer, y el de anteayer, y el de mañana...
Nada ha cambiado ni nada te hace pensar que nada vaya a cambiar. El sol sigue saliendo por el este y se oculta por el oeste, el coche sigue arrancando y llevándote, con o sin tu consentimiento a sentarte tras una mesa, una pantalla y un teléfono. Las mismas llamadas, las mismas voces, las mismas respuestas somnolientas. Terminas la rutina. La repetición ha terminado, acostumbrado a la normalidad. No sabes cómo, pero te faltan algunos céntimos.






